Mucho hablamos de la necesidad de imprimir un cambio en el modelo turístico tradicional español.
El “sol y playa” de siempre está agotado, oímos, y necesitamos potenciar el turismo rural, cultural, gastronómico, medioambiental, decimos.
Pero faltan ideas concretas, y en esta serie de artículos quiero dar algunas de ellas, que quizás sirvan para abrir nuevos modelos de negocio entorno a este sector fundamental en españa, que ha sido descuidado, y mucho, por los propios interesados en él.
Hoy quiero abrir con una propuesta de nuevas tecnologías.
Recientemente las empresas Google, Microsoft y otros gigantes informáticos, han comenzado a hablar de la posibilidad de conseguir una traducción en tiempo real de una conversación.
Para cualquiera que haya usado los traductores online se hace meridianamente claro que esta posibilidad es algo muy real en los próximos tres a cinco años.
La llegada de los subtítulos automáticos a youtube, combinada con la traducción instantánea no hacen sino confirmar esta potente idea de que, por medio de un aparato tipo teléfono movil, seremos capaces de entender a otro interlocutor que hable en un idioma distinto, sin necesidad de conocer dicho idioma.
Pues bien, como quiera que una vez desarrollada esa herramienta va a revolucionar el mundo de las comunicaciones, quizás deberíamos empezar a plantearnos ahora, y no tarde, y detrás de otros, como siempre, el impacto que podría tener en nuestro turismo.
¿Qué negocios y qué modelos de negocios podrían surgir si ese dispositivo se extendiese y permitiese captar conversaciones a tiempo real y traducirlas enviándolas a un aparato en nuestro oído, por medio de bluetooth?
¿Empezáis a ver las posibilidades?
España ha adolecido siempre de una imprensentable falta de habilidad e interés por hablar otros idiomas (pienso en Inglés, Francés y Alemán, nuestros principales socios turísticos, pero también en japonés y chino). Esa deficiencia, un claro lastre para atraer un turismo de calidad, de alto poder adquisitivo y enriquecedor podría ser fácilmente solventada con una herramienta así.
Es más, nuevos modelos de negocio podrían darse en torno a este potente instrumento. ¿Cómo se podría combinar la realidad aumentada con él? ¿Se podría atraer publicidad de establecimientos, tiendas, restaurantes, museos y hoteles al acceden a este servicio?
Las posibilidades son, por el momento, difíciles de concretar, pues dependerán del diseño e implantación de esta herramienta.
De la misma forma, España, que podría por su potencia turística y su ubicación, ser pionera en la introducción de estos métodos, podría verse desvancada de su posición privilegiada si otros países lo adoptan con más celeridad. Croacia, Egipto, Marruecos.
De nuestra capacidad creativa, de la inversión en la actualidad en este área y de nuestra visión de futuro dependerá seguir siendo líderes turísticos mundiales, o quedarnos atrás como un destino de segunda, con un modelo arcaico de tercera.
¿Qué pasos deben dar en el Ministerio de Industria, en el Gobierno, las universidades y en las Comundiades Autónomas para estudiar el potencial de este modelo y su implantación en España?
Deberían darse facilidades a empresas como Google, Kurzweil y Microsoft, para que, con partners españoles como Telefónica, creen un centro de innovación en este campo en España.
Así mismo, España debería postularse como un campo de pruebas de esta tecnología y de sus aplicaciones a nivel comercial, y como sede de los centros de datos necesarios para desarrollar este nuevo negocio que revolucionará uno antiguo, y ya anticuado.
El turismo seguirá siendo el mismo, pero no volverá a ser igual.